Hotel Punta Faro en Isla Múcura: el viaje de aniversario perfecto.

Hotel Punta Faro en Isla Múcura: el viaje de aniversario perfecto.

Desde el comienzo de nuestra relación adoptamos la costumbre de celebrar nuestros aniversarios con un viaje. Primero fuimos a Santa Marta y Taganga, luego a la isla de San Andrés, y para nuestro cuarto aniversario escogimos la paradisíaca isla Múcura. A continuación te contamos por qué esta isla, y en especial el hotel Punta Faro, son un destino perfecto para un viaje de aniversario, y cualquier otra ocasión especial.

Dónde queda y cómo llegar

Isla Múcura está ubicada en el Mar Caribe, en el archipiélago de San Bernardo, a dos horas de Cartagena y media hora de Tolú en lancha. Otras islas conocidas que integran este archipiélago son la isla Tintipán y el Santa Cruz del Islote, la isla más densamente poblada del mundo. Para llegar se toman lanchas desde Cartagena o Tolú, y si vas al hotel Punta Faro, ellos cuentan con sus lanchas propias para transportarte desde Cartagena al hotel, y luego de regreso a Cartagena.

La lancha del hotel

La salida desde Cartagena es a las 11:00 AM, y la salida de regreso desde la isla es a las 9:00 AM, por motivo de las mareas. Si bien dos horas en lancha puede sonar un poco largo, la verdad es que el recorrido nos pareció bastante cómodo, y por el camino se pasa por las islas del Rosario y el hermoso mar que las rodea.

Llegando a Punta Faro.

Apenas llegamos a Punta Faro nos sentimos en un paraíso tropical, al ser recibidos con dos cocos frescos para refrescarnos con su agua.

Luego de una cálida bienvenida y de recibir una breve introducción acerca del hotel y sus distintos espacios, nos sentamos a disfrutar del almuerzo bajo un kiosko al pie del mar. La comida en Punta Faro (incluye las 3 comidas del día) son tipo buffet, pero no te dejes engañar, pues no es un buffet cualquiera, ya que es bastante variado, incluyendo opciones como róbalo a la meuniere, arroz de camarón, filet mignon, pulpo a la parrilla, sopa de pescado, patacón, entre otras opciones.

Una noche incluso fue de comida italiana, con varias opciones de pastas y pizzas. Sobra decir que toda la comida estuvo deliciosa.

Luego del almuerzo fuimos a reposarnos un rato a la habitación, que son bastante espaciosas y cómodas, y cuentan con aire acondicionado. En nuestra primera tarde realizamos una caminata alrededor de toda la isla, iniciando con un recorrido por todas las instalaciones del hotel, aprendiendo sobre las distintas medidas que toman para ser lo más ecológico posible.

El pasillo que lleva a las habitaciones.

La caminata continuó por unos mangles, y posteriormente llegando hasta el pueblo pesquero que se encuentra en la otra punta de la isla. Toda la caminata tarda menos de dos horas.

Regresamos al hotel para ver el atardecer desde la zona del bar, para luego cenar al aire libre en el jardín del hotel, bajo las estrellas y las palmeras.

Después de cenar, nuestra actividad favorita en la noche era quedarnos en la zona del bar, probando los distintos cocteles y conversando con el barman. Los cocteles son excelentes, y todos los días de 5 a 7 pm hay happy hour.

Punta Faro no es un lugar para ir de fiesta o a disfrutar su vida nocturna. De hecho es un lugar bastante calmado, donde se invita a sus huéspedes a desconectarse del mundo y estar en contacto pleno con la naturaleza. Por eso es que en ningún momento escuchas música de ningún tipo en Punta Faro, únicamente el sonido de las olas en la playa y del viento en las palmeras.

Por otro lado las instalaciones del hotel tienen todas las comodidades que puedas necesitar, incluyendo kioscos en la playa para descansar en la sombra frente al mar. Cuando fuimos en 2017 el hotel tenía un wi-fi más o menos bueno en las áreas comunes, pero teniendo en cuenta que lo que el hotel busca es precisamente ofrecerte una desconexión, se entiende que no sea su prioridad.

Tuvimos la suerte de ir a Punta Faro justo la semana antes de Semana Santa, así que había muy pocos huéspedes en el hotel, y pudimos disfrutar prácticamente solos de su bellísima playa, así como también de las demás actividades que a continuación les mencionamos.

Actividades

Al día siguiente hicimos snorkeling, la que sin duda fue nuestra actividad favorita en Punta Faro. Tomamos una lancha y nos llevaron a unas formaciones de coral ubicadas a unos 10 minutos de la isla en mar abierto. Una vez aquí nos pusimos las aletas y caretas y al agua! No hay palabras para describir la sensación de estar en medio del mar, con el fondo a unos 4 o 5 metros de profundidad, admirando los corales y la gran variedad y colorido de peces nadando a su alrededor.

Isla Múcura al fondo.

Tenemos que confesar que daba también un poquito de miedo el estar en el mar abierto, y sintiéndonos un poco “expuestos”, pero hace parte de la experiencia, y además estábamos acompañados por el lanchero del hotel, que conoce estas aguas mejor que nadie.

Antes de regresar a la isla acompañamos al lanchero a recoger unas langostas de la trampa que había puesto, y fue impresionante ver cómo se sumergía unos 5 o 6 metros, y permanecía allí por un buen tiempo, mientras recogía las langostas que había atrapado. No hace falta decir que la comida de mar que se sirve en el hotel no podría ser más fresca.

Otras de las actividades que puedes hacer es alquilar un kayak (caben hasta dos personas en un kayak) y darle la vuelta entera a la isla. Si bien no necesitas ser un experto, no recomendamos atreverse a dar la vuelta a la isla a alguien que esté haciendo kayaking por primera vez. Yendo a un ritmo que permita disfrutar el recorrido, la vuelta a la isla toma aproximadamente una hora.

Al final terminas un poco cansado del esfuerzo pero vale totalmente la pena darle la vuelta a la isla y apreciar sus distintos rincones y ver los cambios en el color del mar. 

También puedes hacer paddleboarding en el mar frente a la playa del hotel, y para esto la mejor hora es en la mañana, pues en la tarde por la marea aumentan las olas en la playa.

Lo otro que hicimos fue hacer una visita guiada a la cercana Santa Cruz del Islote, conociendo un poco sobre la historia del islote y la manera en que sus habitantes viven allí.

En nuestra última noche, que era precisamente la del día de nuestro aniversario, decidimos ordenar una cena especial para los dos, en una mesa aparte, decorada para la ocasión, donde cenamos una deliciosa langosta con una botella de vino.

Para nosotros la visita ideal a Punta Faro es de 4 días y 3 noches, para tener tiempo suficiente para realizar todas las actividades, pero también para relajarte y disfrutar en calma de la playa y el mar.

Además, teniendo en cuenta que la lancha llega a la isla desde Cartagena a la 1:00 pm, y que por motivos de la marea la lancha de regreso a Cartagena sale a las 9 de la mañana, no alcanzas a hacer nada en el cuarto día, y terminas teniendo en realidad unos dos días y medio en total.

Precios

La noche (o más bien el día) en Punta Faro cuesta aproximadamente $950.000 (unos 300 dólares) pesos para dos personas. Sabemos que suena a mucho dinero por día, pero debes tener en cuenta que aquí va incluido:

1. El transporte en lancha privada del hotel Cartagena – Isla Múcura – Cartagena, que por aparte te puede costar uno $200.000 pesos (investigar bien).

2. Desayuno, almuerzo y cena tipo buffet, con distintas opciones de donde escoger, con excelentes sabores, y variando el menú cada día.

3. Uso de camas de playa y kioscos en la playa privada del hotel.

No incluye:

1. Bebidas (incluyendo alcohólicas) que se consuman aparte de las del desayuno, almuerzo y cena.

2. Actividades como snorkeling, kayak y paddleboarding, las cuales tienen precios razonables y se disfrutan mucho.

Nuestra calificación final:

Perfecto para celebrar de una manera inolvidable cualquier ocasión especial en pareja.

Amamos nuestra estadía en Punta Faro. El hotel como tal no solamente es precioso, sino que está en una isla que es un verdadero paraíso, con una playa privada hermosísima, excelentes instalaciones, comida deliciosa, un staff súper cálido y amigable, y un contacto con la naturaleza que te da una desconectada total. En resumen: quedamos enamoradísimos de Isla Múcura y Punta Faro y sin pensarlo dos veces volveríamos a celebrar aquí otro aniversario!

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