Siendo Turista en mi Ciudad – Parte 1: Barrio El Prado

Siendo Turista en mi Ciudad – Parte 1: Barrio El Prado

Alguna vez has sido turista en tu propia ciudad? Aquella en la que has vivido toda tu vida? Hace poco tuve esta placentera experiencia gracias a Corozo Tours, un emprendimiento de un grupo de jóvenes que promueven el turismo sensorial en Barranquilla, Colombia, a través de distintos recorridos por los lugares más icónicos de nuestra ciudad. Qué es eso de turismo sensorial? En pocas palabras: no solamente ejercitarás tu vista, sino todos tus sentidos, a través de sonidos, olores, sabores y texturas. El tour al que me inscribí fue al más popular que ofrecen: un recorrido a pie por el barrio El Prado, uno de los más representativos de Barranquilla por su desarollo urbanístico e invaluable patrimonio arquitectónico.

Hotel El Prado – Insignia del Barrio El Prado

El recorrido comienza aquí. Sabían que el Hotel El Prado fue el primer hotel turístico en toda Latinoamérica? Yo recién me enteré en el tour, pero como irán viendo, Barranquilla fue pionera en muchas cosas y no solamente en aviación. El Hotel, inaugurado en 1930, fue construido por las familias Obregón y Parrish en estilo neoclásico, y fue el primero en incluir baños en todas sus habitaciones y contar con una piscina semiolímpica.

Fachada del Hotel El Prado
Fachada del Hotel El Prado

Aquí solo se hospedaban personajes de las más altas esferas sociales, y en sus salones tenían lugar exclusivos bailes conocidos como “Vermuts Bailables” amenizados por la Atlantic Jazz Band de Pacho Galán. La experiencia sensorial en este lugar fue ingresar caminando lentamente con los ojos cerrados a uno de los salones del hotel, mientras en un pequeño parlante portátil hacían sonar canciones de aquellas que se tocaban en aquellos bailes e imaginábamos a una multitud elegantemente ataviada que asistía a estos eventos. Luego de esto, nos mostraron fotos reales como éstas para complementar nuestra imaginación:

Foto vieja de una fiesta en los salones del hotel
Foto vieja de una fiesta en los salones del hotel

Iglesia de la Inmaculada Concepción

A escasos pasos del hotel se encuentra esta iglesia, que fue construida para que los habitantes del entonces nuevo barrio El Prado tuvieran un lugar de adoración. Verán, anteriormente las familias adineradas usualmente se asentaban en el centro de la ciudad, pero a medida que el barrio El Prado se fue desarrollando, estas familias empezaron a mudarse aquí, lo que significó que, para ir a misa, debían trasladarse hasta las lejanas iglesias de San Nicolás o San Roque en el centro. Para solucionar este inconveniente, las familias del barrio hicieron donaciones para la construcción de una nueva iglesia en el barrio El Prado. Los vitrales en particular, fueron donados por la familia Parrish.

Fachada de la Iglesia de la Inmaculada Concepción
Fachada de la Iglesia de la Inmaculada Concepción

Un aspecto muy interesante sobre esta iglesia es que fue la primera iglesia en tener un campanario electrónico en Colombia, traído desde Holanda. Gracias a esto, se pudo sincronizar el campanario con el reloj de la iglesia, para que las campanas sonaran automáticamente cada hora. Ésto se convirtió en una atracción para la gente de aquella época, que observaba maravillada como las campanas sonaban sin que una persona interviniera.

Reloj y campanario de la Iglesia
Reloj y campanario de la Iglesia

En la esquina trasera de la iglesia se encuentra un árbol azuceno, el cual florece todo el año, y por tanto es símbolo de eternidad, motivo por el cual se apoda el “árbol del templo”.

En la parte exterior de la iglesia se encuentra un busco de Manuel de la Rosa, quien, junto con Karl Parrish, fueron los fundadores o precursores del barrio El Prado

Las Mansiones del Barrio El Prado

Este barrio es conocida por sus grandes y elegantes mansiones, en diversos estilos arquitectónicos, como el neoclásico, barroco o morisco. En sus inicios, por allá en el año de 1916, era únicamente una finca, pero poco a poco fue creciendo con la llegada de inmigrantes y la adopción de estilos arquitectónicos influenciados en las grandes mansiones de La Habana, Europa, el Medio Oriente y Estados Unidos. De las primeras casas que vimos fue donde actualmente funcionan las oficinas de Royal Films, empresa Barranquillera que en sus comienzos se dedicaba únicamente al cine erótico para adultos.

Mansión donde funcionan las oficinas de Royal Films
Mansión donde funcionan las oficinas de Royal Films

Aquí el guía nos mostró un par de fotografías antiguas del interior de esta mansión, en la cual se evidencia el lujo que las caracterizaba.

Foto vieja del interior de la mansión
Foto vieja del interior de la mansión

Luego seguimos a la mansión de los Yidi, inmigrantes venidos desde el Líbano, que trajeron los planos para esta casa desde Francia. Este estilo de columnas en pares se conoce como geminadas. En la actualidad, en este mansión, como en muchas otras del barrio, funcionan las oficinas administrativas de grandes empresas o entidades públicas de la ciudad o región, en este caso la Triple A (empresa de agua, alcantarillado y aseo)

Fachada de la Mansión de los Yidi
Fachada de la Mansión de los Yidi

A esta mansión pudimos entrar brevemente a conocer su interior, donde pudimos contemplar entre otros, este precioso vitral y escalera de caoba…imagínense haber vivido aquí!

Interior de la mansión de los Yidi
Interior de la mansión de los Yidi

En cuanto al piso en particular, quisiera resaltar que ésta era una de las maneras en que los residentes del barrio El Prado demostraban y presumían de su riqueza: a mayor complejidad y belleza de las baldosas de los pisos: mayor estatus y renombre.

Pisos del barrio El Prado
Pisos del barrio El Prado

En una de las calles justo al frente del parque Santander, se encuentran las casonas de Ezequiel Rosado, importante personaje en la historia de Barranquilla, y en cuyo honor se nombró el parque Rosado en el norte de la ciudad; y de Manuel de la Rosa.

Casa de Ezequiel Rosado
Casa de Ezequiel Rosado
Casa de Manuel de la Rosa
Casa de Manuel de la Rosa

Fíjense muy bien en estas dos casas y ahora miren la siguiente foto en la cual se observan los lotes vacíos de lo que hoy son los parques Sandanter y de los Fundadores, y al fondo se ven únicamente estas dos casas, que eran de las pocas que habían sido construidas en esa cuadra para cuando se tomó la fotografía. Me encanta ver estas fotos antiguas y poder conocer como lucían hace muchos años los lugares por los que hoy transitamos!

Foto antigua donde se observan las casas de Ezequiel Rosado y Manuel de la Rosa
Foto antigua donde se observan las casas de Ezequiel Rosado y Manuel de la Rosa

En mi opinión es realmente increíble ver la manera en que se desarrolló el barrio El Prado: con el trazado de las calles hecho de antemano y los lotes esperando que sus nuevos dueños construyeran elegantes mansiones en ellos. No cualquiera podía mudarse al barrio: era en cierta una manera una urbanización para los más ricos, aquellos que con su fortuna podían construir mansiones dignas de este nuevo foco de desarrollo urbanístico de la ciudad.

En las inmediaciones de las oficinas de Gases del Caribe se encuentran estas dos casas que también vale la pena ver, la primera por el colorido de las baldosas en su jardín frontal, y la segunda por su estilo neoclásico francés, caracterizado por las rejas de hierro en las ventanas.

Ambas casas son de propiedad de Gases del Caribe, y son utilizadas para distintos propósitos. Esta en particular es usada como lugar para la celebración de los distintos eventos de la empresa:

Muchas de estas casas tenían callejones de acceso en alguno de sus costados, con puertas auxiliares que daban directamente a la cocina o la parte trasera de la casa, para que la servidumbre pudiera entrar por dichas puertas y no tener que atravesar la parte principal de la casa y “molestar” a sus distinguidos habitantes.

Entrada auxiliar de una mansión para la servidumbre
Entrada auxiliar de una mansión para la servidumbre

Sólo el 30% de los edificios del barrio El Prado se encuentran conservados. Antiguamente el barrio era exclusivamente residencial, pero en la medida en que han ingresado establecimientos de comercio y de servicios, éstas empresas han intervenido o incluso demolido algunos de los edificios. Para frenar lo anterior, numerosas casas han sido declaradas como patrimonio histórico, y se prohíbe a sus propietarios cualquier modificación a su fachada, y en algunos casos especiales, incluso a su interior. Todo con el fin de preservar este invaluable patrimonio arquitectónico de la ciudad de Barranquilla.

Casonas Moriscas

Unas de las mansiones que más llamaron mi atención, principalmente porque ni siquiera sabía que existían, son las dos siguientes, con una clara influencia árabe en su arquitectura.

En Barranquilla la gente se refiere de manera general a los inmigrantes del Medio Oriente como “turcos”, saben por qué? Para comienzos del siglo XX, esta zona estaba bajo el control del imperio Turco Otomano, de manera que el “pasaporte” con el que llegaban todos estos inmigrantes provenientes de Siria, el Líbano y demás naciones de la región era “turco”, de ahí que se refirieran a todos estos inmigrantes como “turcos”, cosa que aún sucede en cierto grado hasta el día de hoy.

Mansión de estilo morisco en el barrio El Prado
Mansión de estilo morisco en el barrio El Prado

La Perla

El recorrido continúa en esta preciosa mansión conocida como “La Perla”, construida por la familia de inmigrantes Afflack Mouradian, como réplica de la casa conocida con el mismo nombre en la ciudad de Niza, Francia, también propiedad de esta familia. Esta familia amasó su fortuna gracias a la venta de un famoso perfume de origen francés, cuya imitación se puede conseguir hoy en día en Droguerías Juliao.

Foto del señor y la señora Afflack.
Foto del señor y la señora Afflack.

En el patio trasero había una fuente de oro. Aquí nuestros guías nos contaron una historia que parece sacada del realismo mágico de García Márquez: Antes de que fuera construido el Hotel El Prado, no había un lugar destinado propiamente al alojamiento de visitantes distinguidos, así que era común que fueran hospedados por las familias más ricas en sus mansiones.

Vista desde el patio trasero de la Perla
Vista desde el patio trasero de la Perla

Cuenta la historia que cuando la familia Afflack recibía a un invitado de la mayor importancia, cambiaba el agua de la fuente por su perfume!! Naturalmente, al fluir el perfume por la fuente de oro, su aroma de dispersaba por todo el barrio, y al percibirlo, sus habitantes sabían entonces que en la casa de los Afflack había un huésped distinguido. Irreal!

Se dice que todo lo que hay en la casa fue mandado a traer de Europa por el señor Afflack, con excepción del piso, que fue encargado a la empresa Pompeya en Barranquilla (que aún existe), para que tuviera aspecto de alfombra árabe. Es probablemente el piso más llamativo del barrio:

Piso de La Perla
Piso de La Perla

Parque Santander

En este parque hay una estatua dedicada a Francisco de Paula Santander, uno de los protagonistas de la Independencia colombiana, quien luego fue Vicepresidente y después Presidente del país, y quien creó el primer sistema de educación pública en Colombia al impulsar la creación de escuelas y universidades. Algo que me pareció muy curioso es que en los alrededores de este parque (no sé si por coincidencia) se encuentran las sedes de distintas universidades y entidades educativas, rodeando el monumento dedicado al primer gran promotor de la educación en el país.

Estatua de Santander
Estatua de Santander

Parque de los Fundadores

Este parque del barrio El Prado fue inicialmente dedicado a los fundadores de la aviación en Barranquilla, de ahí la estatua del águila en su plazoleta principal. Anteriormente en esta plazoleta también se encontraban los bustos y nombres de distintas personalidades pioneras en la aviación de la ciudad.

Monumento dedicado a los pioneros de la aviación comercial
Monumento dedicado a los pioneros de la aviación comercial

Se suponía que el parque estaría dedicado exclusivamente a los pioneros de la aviación, pero posteriormente se incluyeron monumentos en honor a otras personalidades ajenas a la aviación, lo que generó molestia entre las familias de los aviadores, pues sentían que estaban invadiendo “su” parque.

El tour terminó en las inmediaciones del parque de los Fundadores, con la grata satisfacción de haber conocido parte de la historia de mi amada ciudad a través de este tour por el barrio El Prado, y de haber deleitado todos mis sentidos. Hasta mi sentido gustativo salió feliz, habiendo recibido como merienda una arepa’ehuevo con un jugo de corozo bien frío en el Parque Santander, ideal para recargar energías y combatir el calor.

Al final, regresé a casa feliz de ver que hay gente trabajando por demostrar el potencial turístico de Barranquilla, y por cambiar esa desafortunada concepción que muchos aún tienen de que en Barranquilla, con excepción de los carnavales, no hay mucho por ver o hacer. Por eso, aplaudo de pie la labor de los muchachos de Corozo Tours, y recomiendo a todos los que viven en Barranquilla o que vienen de visita, que se animen a hacer uno de los varios recorridos que ofrecen. Yo, personalmente, no pienso perderme ninguno!

Para conocer más sobre Corozo Tours y sus distintos tours, pueden ingresar a corozotours.com o seguirlos en Instagram en @corozotours

Mi invitación para todos, y en especial los barranquilleros, es que de verdad conozcan su ciudad y su historia, sea con Corozo Tours, o cualquier otra empresa dedicada a promover el turismo local, o así sea incluso por cuenta propia. El barrio El Prado es realmente un lugar que vale la pena conocer a fondo. Cada mansión tiene su historia, y la sumatoria de todas estas historias es la historia propia de Barranquilla. Les aseguro que se darán cuenta de que esta ciudad es realmente única y especial!

 

 

 

 

 

 

 

 

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